Iruñea, 2 de mayo de 2009
"En otros países de Europa, como Grecia, Portugal o Francia, la clase trabajadora ya ha secundado huelgas generales. ¿Por qué en el Estado español todavía no se ha hecho? El 21 de mayo es el punto de partida para promover ese cambio de modelo económico y social que necesita Navarra, el Estado y Europa", recalcó Igor Arroyo, responsable de LAB en la Comunidad Foral, durante su intervención en el acto del Día Internacional del Trabajador, en la plaza del Castillo.
La huelga general se convirtió en el grito más coreado por las 3.500 personas que recorrieron las calles de Pamplona durante el mediodía de ayer. Un mensaje que se intercalaba con la oposición al goteo de despidos, a los expedientes de regulación y al "capitalismo avaricioso", responsable de que "los trabajadores paguen por la crisis que han provocado otros". De ahí, la pancarta que encabezaba la manifestación de este sindicato, Euskal Herria aldaketa (por el cambio social), aunque también se pudieron leer otras en las que se hacía referencia a diferentes reivindicaciones (relacionadas con la mujer, pensionistas...) y conflictos laborales (como Logex o Telma). Los 39 trabajadores de ambas plantas, que se encuentran en huelga indefinida por los expedientes de rescisión, representaron al resto de personas en Navarra que están padeciendo una situación semejante o la han sufrido ya, al subir al kiosco de la plaza del Castillo. Allí reivindicaron "la unidad de la clase trabajadora para dar la vuelta a este escenario, la defensa de nuestros empleos y la necesidad de secundar la huelga general", dijo Jabier Izurieta, empleado de Logex, en representación de los asalariados navarros. Trabajadores que también estuvieron simbolizados en los más de 23 buzos rojos que encabezaban la marcha sindical y que en la plaza del Castillo formaron en el suelo con sus propios cuerpos las siglas ERE, para mostrar su repulsa a los expedientes de regulación, tanto de suspensión como de rescisión.
la lucha de los asalariados En este emblemático lugar de la capital navarra, calificado por Igor Arroyo como "un gran piquete contra la patronal, un gran comité de huelga", el responsable de LAB en Navarra volvió a incidir en que "esta crisis, provocada por la avaricia del capitalismo, la estamos pagando los trabajadores". Motivo por el que insistió en varias ocasiones, durante su intervención, de la necesidad de secundar la huelga general del 21 de mayo, "para que la lucha de los obreros propicie el cambio de modelo económico y social".
Pero, antes de la cita del 21 de mayo, el portavoz de LAB en la comunidad llamó a simpatizantes y afiliados a que apoyen al sindicato el miércoles 20 en el Palacio de Justicia, a las 9.30 horas. "Ese día nos han convocado por la denuncia presentada al calificar a los sindicatos UGT y CCOO de vendidos a la patronal y al Gobierno foral, tras recibir la Medalla de Oro de Navarra", recordó Arroyo. "Quieren que rectifiquemos; pero, ¿vosotros queréis que nos retractemos?", preguntó a su aforo. Interrogante al que respondieron con un no rotundo.


